Santos y Beatos mexicanos

San Salvador Lara Puente

Nació en el Súchil, Durango, perteneciente a la parroquia de Súchil (Arquidiócesis de Durango) el 13 de agosto de 1905. Fue alumno del seminario de Durango, pero tuvo que abandonarlo por la difícil situación económica de su familia. Ayudaba mucho al párroco en su labor pastoral. Fue secretario de la liga nacional para la defensa de la libertad religiosa y presidente de la Acción Católica. Cuando tomaron preso al P. Batiz convocó a una reunión para ver cómo lo podían liberar.

En plena juventud Salvador era alto y fuerte de cuerpo, aficionado a practicar el deporte de la charrería; educado y fino en el trato con todos, respetuoso y cariñoso con su madre viuda; íntegro y responsable como empleado en una empresa minera.

Vivía su fe en la pureza de sus costumbres y en la entrega al apostolado como militante de la Acción Católica de la Juventud Mexicana.

Cuando tomaron preso al P. Batiz convocó a una reunión para ver cómo lo podían liberar. Mientras la celebraban irrumpieron los soldados, y llamando a los sacerdotes Salvador Lara, Manuel Morales y David Roldán, respondió al ser llamado: «Aquí estoy». Caminó sonriente, como siempre, junto a su compañero y primo David hasta el lugar que les señalaron para ser fusilados, los llevaron presos a la presidencia municipal.

Acababan de darse cuenta del fusilamiento de su párroco, el Sr. Cura Batis y de su amigo Manuel Morales. Orando en voz baja, luego los sacaron y en dos automóviles enrumbaron hacia Zacatecas. Pronto se detuvieron, los bajaron del coche y los ejecutaron. Frente al pelotón gritó: «Viva Cristo rey y la Virgen de Guadalupe».

Salvador recibió la descarga que abrió las heridas para que brotara su sangre de mártir y se descubriera su grandeza de cristiano, el 15 de agosto de 1926

Fue beatificado el 22 de noviembre de 1992 y el Papa Juan Pablo II lo canonizó el 21 de mayo del 2000.

 

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Colegio Fray Jacobo Daciano