La bitácora de un presidente a la deriva en el mundo

Arturo Sarukhán

Entrando al quinto año de gobierno del Presidente López Obrador, esta es la relación al día de hoy de 30 contradicciones, incongruencias, inconsistencias y errores de la visión internacional -o más bien, ausencia de ella- del mandatario mexicano a lo largo de su gestión:

1) Como ningún sexenio en la historia reciente, ha usado al Servicio Exterior Mexicano como moneda de trueque y para favores políticos, haciendo el mayor número de nombramientos políticos en consulados, misiones y embajadas de cualquiera de sus predecesores, y a pesar de haber declarado durante campaña que no lo haría.

2) Usa los principios de política exterior, particularmente el de no intervención en los asuntos internos de otras naciones, a contentillo, como luces intermitentes: ahora sí, ahora no, ahora sí, ahora no.

3) Postula la integración latinoamericana siguiendo el modelo de la Unión Europea, cuando desconoce que ese modelo funciona precisamente porque los Estados Parte ceden voluntaria y selectivamente soberanía en aras del bien común y de bienes públicos globales, cosa que es anatema para el presidente mexicano y la antítesis de cómo concibe las relaciones internacionales de siglo XXI.

4) Mientras nuestros dos socios norteamericanos, Canadá y EEUU -y buen parte del mundo industrializado- avanzan hacia un paradigma energético común de sustentabilidad, resiliencia y eficiencia, instrumenta uno que a va a contracorriente.

5) Como presidente de una de las dos tradicionales potencias diplomáticas latinoamericanas, jamás ha participado en o se ha dirigido a una Asamblea General de la ONU -ni siquiera durante el periodo de México como miembro no permanente del Consejo de Seguridad- ni ha participado en cumbre alguna de los foros relevantes -G20, por ejemplo- de los que nuestro país es miembro.

6) Viaja en tres ocasiones a Washington y jamás se reúne con liderazgos del Congreso estadounidense, un actor central en la relación diplomática más importante de México en el mundo.

7) Ataca ad hominem a legisladores estadounidenses que se han pronunciado sobre temas de derechos humanos, protección a periodistas, políticas energéticas o de seguridad pública en México, así como de órganos autónomos o instituciones del Estado mexicano.

8) Va camino a no ser invitado, al igual que su predecesor inmediato, a una Visita de Estado a EEUU y a tampoco pronunciar un discurso ante una sesión conjunta del Congreso estadounidense. Reino Unido, Francia e Israel son los países cuyos mandatarios más veces (ocho) se han dirigido a una sesión conjunta del Congreso, seguidos de México, con siete.

9) Efectúa cuatro viajes de trabajo a EEUU (tres a Washington, uno a NY) y nunca se reúne con organizaciones comunitarias mexicanas u organizaciones cupulares hispanas en ese país.

10) Jamás cuestiona, ya en el poder, la construcción del muro de Trump o sus efectos devastadores para la biodiversidad de nuestra región fronteriza.

11) Viaja en plena campaña presidencial estadounidense a Washington para reunirse con Trump con el objetivo expreso de celebrar la entrada en vigor del TMEC y, no obstante, no sostiene reunión alguna con el liderazgo Demócrata en el Congreso a pesar de que esa bancada fue clave en la ratificación legislativa del acuerdo.

12) Es uno de los tres últimos líderes mundiales, junto con Putin y Xi, en reconocer y felicitar a Biden por su triunfo electoral en 2020.

13) A diferencia de otros líderes de naciones que son aliadas o socios comerciales de EEUU, y en contraste con Canadá, el otro vecino estadounidense, mantuvo un silencio ensordecedor con respecto al golpe de Estado que intentó perpetrar Trump en enero de 2021.

14) Critica la expulsión de Trump de Twitter.

15) Boicotea la Cumbre de las Américas.

16) Muestra su falta de tablas y kilometraje diplomático al secuestrar el micrófono con la prensa en dos ocasiones -en la Oficina Oval y en Palacio Nacional- al lado de Biden.

17) Detona conflictos diplomáticos con España, Panamá y el Parlamento Europeo.

18) Pasa por alto la represión violenta en contra de disidentes cubanos y da un paso más allá: ofrecer acto seguido y por primera vez en la historia de México la tribuna oficial en la ceremonia del 16 de septiembre a un líder extranjero, precisamente al presidente Díaz Canel.

19) Se niega a condenar de arranque el ataque premeditado y la invasión injustificada rusas a Ucrania.

20) Apoya tácitamente a Putin al recurrir a la falsa equivalencia de equiparar la acción agresora rusa con la acción defensiva ucraniana y de naciones que apoyan ese esfuerzo, al amparo, por cierto, de los principios de defensa colectiva consagrados en la carta de la ONU.

21) Aplica una “neutralidad” que no es más que pro-rusa, negándose a cuestionar a Moscú en materia de violaciones a los derechos humanos, crímenes de guerra y de lesa humanidad y la anexión ilegítima de territorio ucraniano, y a suspender a Rusia de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y de su estatus como país observador en la OEA.

22) Apuntó que mientras que Biden es su “socio”, Putin es su “amigo”.

23) Volvió a la carga contra Biden reclamándole de manera mezquina que recibiera y diera la bienvenida a su homólogo ucraniano a Washington, y que lo hiciera invocando el término «América» (no vaya a ser que se piense que eso, oh horror, incluye a López Obrador y a nuestro país), cuando jamás cuestionó el mismo uso de ese nombre por parte de Trump en sus cuatro años de gobierno.

24) Persiste en emboscar a Biden cada vez que tiene la oportunidad de hacerlo, particularmente cuando hay cámaras y micrófonos de por medio; el último episodio fue su crítica a su homólogo estadounidense durante la Cumbre de Norteamérica cuando le reclamó públicamente la falta de compromiso con el continente americano. 

25) Abstenerse de votar en contra de Irán en la Comisión de la Condición de las Mujeres de la ONU por la represión contra las mujeres protestando el asesinato de varias manifestantes, y eso que, según su narrativa, su gobierno aduce seguir una “política exterior feminista”.

26) Apoyó a Evo Morales y el fraude electoral que quiso operar en Bolivia, provocando de paso como resultado de las acciones y declaraciones del gobierno mexicano que la embajadora mexicana fuese declarada persona non grata por el gobierno de ese país.

27) Mostró su solidaridad con Cristina Kirchner cuando la justicia argentina la condenó por sus actos de corrupción.

28) Emitió un boletín de prensa insólito por la renovación de la presidencia del BID y de paso criticó a EEUU y a un gobierno en ciernes, Brasil, y generó un conflicto con otro, Argentina, que se supone son dos de sus pares ideológicos en la región.

29) Guardó silencio sobre la regresión democrática y las graves violaciones a los derechos humanos en Nicaragua y acerca del régimen autoritario y antidemocrático en Venezuela.

30) Expresó abiertamente su apoyo al ex presidente depuesto de Perú, Pedro Castillo, provocando la segunda designación de un embajador mexicano como persona non grata por un gobierno ante el cual está acreditado.

¿Y aún hay dudas de por qué a cuatro años de iniciada la gestión del presidente nuestro país es hoy visto como un interlocutor poco serio y confiable en capitales alrededor del mundo? (El Universal)

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