¿Prohibir o dar acceso a alternativas?

Las opciones representan una oportunidad de mejora y soluciones más adecuadas, ¿limitarlas reduce el problema?

En la actualidad, vivimos en un mundo en el que no podemos seguir operando con convencionalismos y esperar resultados que rompan moldes; algo que muchos llaman “disrupción”.

Este concepto es, precisamente, lo que la sociedad está buscando en todos los ámbitos, pero sobre todo cuando hablamos de temas de salud; sin embargo, algo que debería sonar tan alcanzable, parece poco accesible para muchos.

El tema de salud es, definitivamente, uno que nos interesa y preocupa mucho como población. En el transcurso de este año, la compañía PMI dio a conocer los resultados de una encuesta en la que se muestra el panorama en México (así como en otros 17 países) sobre lo que los ciudadanos esperan de la ciencia para abordar temas de salud importantes y, deja claro que a los mexicanos nos preocupa la salud, así como encontrar alternativas que nos permitan tomar las decisiones que nos parecen más convenientes o que rompan con los moldes de lo ya establecido.

Entre otras cosas, los resultados de esta encuesta muestran que los mexicanos esperan que los avances de la ciencia y la tecnología aborden los problemas de salud pública más urgentes del mundo:

● 95% de los encuestados cree que el sector del cuidado de la salud debe cambiar radicalmente e innovar para lograr un impacto social significativo y positivo.

● 70% dice lo mismo respecto a la industria del tabaco.

● 96% cree que las nuevas tecnologías e innovaciones pueden desempeñar un papel importante en la mejora de la salud pública.

No obstante, la innovación también desempeña un papel potencial a la hora de abordar un problema de salud pública para aquellos fumadores adultos, donde,

○ 75% de los encuestados cree que la innovación disruptiva puede reducir las tasas de fumadores en los próximos 10-20 años.

○ 70% cree que las nuevas tecnologías e innovaciones pueden desempeñar un papel importante para ayudar a sustituir los cigarros por alternativas menos perjudiciales.

Prevención en lugar de soluciones reactivas

Algo importante que se ha considerado en los últimos años es que, en cuestión de riesgos, un acercamiento importante es la prevención en lugar de tomar acciones reactivas a un problema ya existente. Esto es: tratar de impedir que se genere este problema. Esto puede o no tratarse en temas de salud: ¿por qué deberíamos padecer las circunstancias en las que los tratamientos sean la única opción y no contar con alternativas que ayuden a prevenir y disminuir los riesgos? Es aquí en donde la innovación disruptiva tiene lugar, ya que, en el caso, por ejemplo, de los fumadores, la ciencia ha permitido desarrollar distintos tipos de alternativas al consumo de cigarros convencionales que representen opciones con menor exposición a riesgos y/o daños, ya sean dispositivos electrónicos o dispositivos de calentamiento de tabaco. Ambas opciones evitan que se genere combustión (quemar un cigarro), y de esta manera se reduce considerablemente la generación de los tóxicos que están en el humo, disminuyendo el riesgo que conlleva el fumar un cigarro.

Más alternativas, menos prohibiciones

Cuando hablamos de alternativas, necesariamente estamos hablando de oportunidades, mismas que al ser truncadas con una prohibición no solo cortan el acceso a la población, sino que detienen una innovación disruptiva que debería tener un curso natural. No sólo esto: en el caso de los usuarios de alternativas de cigarro, se les deja en un limbo en cuestión de certeza sobre lo que consumen, pues al no haber una regulación estricta de estos dispositivos se abre una gran posibilidad al mercado negro.

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