Privilegian becas del Bienestar; sacrifican programas infantiles

Apoyos a educación básica han tenido un incremento en la asignación de recursos, pero a costa de recortes de varias estrategias destinadas a niños, principalmente en zonas de alta vulnerabilidad socioeconómica

El recorte de recursos afectó a 12.9 millones de alumnos, asegura un experto de Mexicanos

Durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, la cobertura para otorgar la Beca para el Bienestar Benito Juárez de Educación Básica sólo se amplió a 829 mil niñas, niños y adolescentes más, con lo que alcanza en la actualidad a 5.7 millones.

Sin embargo, aumentar la cobertura implicó eliminar y recortar programas de asesorías, inglés, alimentos, apoyo para la crianza y reforzamiento de aprendizajes, lo que perjudicó a 12.9 millones de estudiantes, de acuerdo con datos de las secretarías de Hacienda, de Educación Pública y del Quinto Informe de Gobierno procesados por la ONG Mexicanos Primero.

Según la organización, el programa Educación Inicial y Básica Comunitaria sufrió recortes, de 2020 a 2023, por mil 890 millones 954 mil 172 pesos; el Nacional de Inglés, 951 millones 446 mil 944 pesos; el de la Inclusión y la Equidad Educativa, 674 millones 276 mil 736 pesos, y el de Fortalecimiento de la Calidad Educativa, 825 millones 70 mil 376 pesos.

Otros programas cuyos recursos pasaron por las tijeras del gobierno federal son el de Desarrollo de Aprendizajes significativos de Educación Básica, con 597 millones 470 mil 13 pesos menos; el Nacional de Convivencia Escolar, 886 millones 189 mil 324 pesos, y Evaluaciones de la Calidad de la Educación, con 685 millones 465 mil 82 pesos. Mientras que el programa de Escuelas de Tiempo Completo fue eliminado, perdiéndose recursos por 12 mil 451 millones de pesos.

“El gran problema que ha tenido esta administración en cuanto al manejo del presupuesto es que se ha tenido que enfrentar al enorme reto de tener cada vez menores recursos destinados a la educación del universo del fondo de gasto programable que puede ser destinado a los bienes y servicios públicos, y ha tenido que hacer una redistribución de los recursos”, dice a EL UNIVERSAL Fernando Ruiz Ruiz, investigador de Mexicanos Primero.

Expone que la redistribución de recursos no se ha hecho con objetivos claramente educativos, sino con otros criterios que, desde su óptica, han pesado mucho en la asignación del presupuesto educativo de la actual administración.

Sostiene que si bien el programa de Beca para el Bienestar Benito Juárez de Educación Básica ha tenido un incremento en la asignación de recursos, agrega que “se hizo a costa de recortes de varios programas destinados a niñas y niños, principalmente de zonas de alta vulnerabilidad socioeconómica, ya que recibían clases adicionales para reforzar su aprendizaje.

“Recibían comida caliente, asesoría, acompañamiento, clases de inglés y había mayores recursos para apoyar a las familias para una mejor crianza de menores de cero a tres años”, afirma.

Asegura que el recorte de recursos afectó a 12.9 millones de alumnos, y sólo se beneficiaron a 829 mil estudiantes con la referida beca.

“Esto no quiere decir que esté mal que se asignen becas y que se hayan incrementado los recursos para este importante programa. Lo que veo mal es que haya sido a costa de 12.9 millones de niñas, niños y adolescentes, principalmente de escasos recursos”, comenta.

Ruiz Ruiz resalta que la Secretaría de Educación Pública (SEP) no cuenta con datos para “conocer en qué medida este aumento de las becas han evitado el abandono escolar. Así que creo que estamos dando tiros a ciegas, porque no sabemos si tienen el impacto que se debe.

“Esto no quiere decir, insisto, que no sean positivas las becas, porque han sido un buen mecanismo para la redistribución de recursos. Pero me parece que los fines educativos ya no están muy claros y ahí es donde la SEP debe rendir cuentas en torno a qué tanto es el impacto que han tenido las becas sobre la educación, principalmente en la tendencia de la deserción escolar que, dicho sea de paso, tenemos más de una década que enfrentamos un paulatino aumento en los índices de abandono. Pero no sabemos con exactitud a qué se debe esta tendencia”.

Integrante del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, Alma Maldonado comenta que “no extraña la baja cobertura de becas, aunque se ha presumido de la alta cobertura. Lo más interesante de estos datos de Mexicanos Primero es que las candidatas y el candidato a la Presidencia de la República están prometiendo más becas. Creo que hay una obsesión, muy desafortunada, por el tema de las becas.

“Porque ya se ha evidenciado que las becas universales no mejoran ni la cobertura de los que más necesitan, ni los aprendizajes, entre otros indicadores que son importantes para ese tipo de estímulos. Todo esto pone de manifiesto el tema de las propuestas de campaña en materia educativa que ponen énfasis en otorgar más becas y cobertura universal. Pero con qué recursos”.

Desde su óptica, es momento de discutir si las becas universales realmente representan un mecanismo eficaz de apoyo para reducir o no la desigualdad.

“También es necesario que se ponga sobre la mesa si todos los estudiantes necesitan una beca, porque hay que recordar que una beca significa menos dinero para el sistema educativo. Lo que quiere decir que, si se otorgan más becas, le estarás quitando recursos a la formación de docentes, a materiales, a la rehabilitación de la infraestructura educativa”, dice.

“Y en muchas ocasiones, es mucho más importante que eso que mencionamos esté bien para que la educación sea de calidad y mejoren los aprendizajes. Una beca puede ayudar, pero quizá a algún estudiante le está quitando la posibilidad a tener una mejor educación”, comenta.

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